Cada 30 minutos un elefante es abatido para comercializar con el marfil de sus colmillos. El impacto moral y emocional de estos datos es incalculable, pero ¿podemos estimar cuánto nos cuesta este delito al conjunto de la sociedad? El Banco Mundial acaba de emitir un desolador informe sobre el precio económico que tienen los grandes crímenes ambientales globales: según este informe, el tráfico ilegal de especies, la pesca ilegal y la tala ilegal nos cuestan entre 1 y dos billones de dólares cada año.   Al dato del elefante podemos añadir otras estadísticas escalofriantes: un rinoceronte africano muere abatido por su cuerno...